Hola a todos!!

Voy a intentar contaros la segunda experiencia en el congreso europeo de fotógrafos de boda BodaF 2015. Dicho así puede sonar aburridísimo. Más de 200 fotógrafos hablando de lentes, cámaras, encuadres, … Pues es todo lo contrario!!

Os imagináis un congreso que empieza con un concierto?? Pues no imaginéis mucho… Si además el repertorio estaba cuajado de clásicos como Start Me Up de los Rolling Stones, Beat It, de MJ o Are You Gonna Go My Way de Lenny Kravitz pues creo que no hay manera mejor de empezar. Demos un breve repaso por las ponencias y actividades:

Del primer día destacaría la ponencia de Xulio Pazo, fotógrafo gallego que no sólo mostró una calidad enorme en sus fotos de boda, sino que sus proyectos personales nos dejaron a todos boquiabiertos. Además compartió con todos las herramientas con las que trabaja día a día y mejora su trabajo y su calidad de vida (que en cuanto pasas de Puebla de Sanabria hacia el norte parece que se mide en «Estrellagalicias»). Gran ponencia y gran tío.

La tarde del primer día era muy esperada para todos ya que era el momento de los talleres. Yo elegí hacer el mío con Pablo Béglez y People Producciones. A ambos les sigo desde hace tiempo por las redes sociales y su trabajo es impecable. Dos referentes. Además si le añadimos que en todo momento fueron tan cercanos y amables como si fueran tus colegas de toda la vida, hace que aprender de estos grandes sea aún más mágico. Estuvimos paseando con una pareja de modelos durante 3 horas por calles de Madrid descubriendo rincones mágicos y sacando «petróleo» de paredes de ladrillo, piedra, escaleras, etc. Una sesión genial. Ya en el estudio que nos habían habilitado en la escuela EFTI, vimos su proceso de edición, que me dejó completamente descolocado. Aprender en 30 minutos cómo trabajan los grandes y ver cómo puedes adaptarlo a tu flujo de trabajo ya vale la entrada al congreso. Como dice Pablo Béglez: «Fácil, sencillo y para toda la familia».

El segundo día fue dedicado por completo a ponencias: Micmojo y sus impresionantes retratos (con la envidia sana que se respiraba en el ambiente), el plato fuerte del día, El Marco Rojo con una ponencia divertida sobre cómo han establecido un modelo de negocio muy especial alrededor de las que (para muchos de nosotros) son las mejores fotos de boda del mundo. Tras ellos llegó la ponencia de retoque de Jorge Salgado (impresionante para mí, es uno de los puntos débiles que reconozco tener y al que dedicaré tiempo para ponerme al día) y cerramos la mañana con Dani Alonso, 50% de People Producciones que nos dio una ponencia sobre qué le motiva a él (que creo que lo adaptamos cada uno de los asistentes a nuestras vivencias y acabamos compartiendo sus ídolos).

La comida del segundo día fue muy especial ya que la compartí con Jesús María Domínguez y Majo Vila, un par de cracks de la fotografía con los que compartí el taller que hice en 2013 y con los que tengo una relación fantástica aunque nos veamos sólo en saraos como éste. La comida en buena compañía nos hizo perdernos el inicio del que a priori era uno de los platos más fuertes, Nordica photography, pero he de decir que me defraudaron personalmente. Su fotografía es de las mejores del mundo, no hay duda alguna, pero ellos son dos robots. Casi podría decir que son antisociales. De hecho por la noche comentábamos en la cena que parecían salidos del «We are the robots» de Kraftwerk. Un poquito de sangre en las venas les hubiera venido bien a estos chicos…

Para terminar las ponencias, la energía de Jonhatan Canlas, un hawaiano en bermudas en febrero en Madrid hablando de fotografía de carrete. Curioso. La verdad es que me cayó muy bien y comprendí su modelo de negocio y sus motivaciones, pero no son las mías. Por eso admiro su trabajo, porque yo sería incapaz de sacarlo adelante.

El fin de fiesta fueron los premios a Pablo Laguía como fotógrafo revelación (era mi número uno en la quiniela seguido muy de cerca por Hilario Sánchez, al que también tuve la suerte de conocer). y a Mandrágora como fotógrafos del año. No quiero hablar de ninguno de ellos porque se me afilan los colmillos de la envidia y no es sano. Todos son unos maestros, sin lugar a dudas.

A partir de aquí, la verdadera esencia de BodaF (además de aprender): compartir experiencias con una cerveza en una mano y una tabla de pulpo o unas croquetas en la otra mano. Gracias a todos los amigos con los que compartí mesa, silla, cena, cervezas, risas y clicks.

A continuación, unas fotos de lo que viví. Todas las fotos están hechas con el 85mm 1.8 de Canon a 1.8 de diafragma y la 6D. Procesadas en Aperture con el filtro VSCO Ilford HP5- y grano de Portra 400.

Nos vemos en 2016, BodaFuckers!!!!

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