Álvaro y Cristina son de esas parejas que con su frescura y su cariño hacen que te enganches a ellos desde el primer momento.
Su preboda querían que fuera en un lugar muy especial, el pueblo de Cristina: San Cebrían de Mudá. Un pequeño pueblecito en el norte de Palencia. Quedamos enamorados de cada paisaje y lugar. Las montañas, la mina donde trabajaba el abuelo de Cristina e, incluso, la leñera de la casa de su abuela, todo tenía ese toque único. Si a todo esto le sumamos los colores otoñales y un día espléndido de luz, ¿¿qué más podemos pedir??
Cuando nos contrataron tenían muy claro que su boda tenía que ser especial. Después de esta preboda a nadie le queda ninguna duda. Son una pareja muy romántica y divertida, se atrevieron con todo lo que les propusimos para el reportaje. ¿Que hay que meterse en un edificio abandonado?, nos metemos, ¿que hay que meterse en la bocamina?, pues ellos los primeros, ¿que hay que asomarse a un barranco?, sin problema!! La actitud muchas veces marca lo que puede ser una sesión sosa a lo que es una auténtica delicia y ellos derrocharon positivismo y sobre todo mucho cariño entre ellos.
Al acabar el reportaje nos invitaron a comer con parte de su familia en la casa de la abuela. Madre mía qué cocido más bueno… Pasamos un día muy agradable conociéndolos un poco y haciendo que tengan toda la tranquilidad del mundo para su boda.
Cuando te encuentras con una pareja tan natural como ellos sabes que solo pueden salir cosas buenas, pero eso podéis comprobarlo por vosotros mismos.
Si queréis una sesión como ésta, por favor, escribidnos a:
info@vidyka.es
y contadnos cómo sería para vosotros vuestra sesión ideal. ¿La realizamos juntos?